
"Lo que no me mata, me hace más fuerte"
-Nietzsche-
Elijo este título poruqe esta semana la MUERTE ha llegado a mi casa. Mi pez, más bien el de mi hermano, nos ha dejaod con casi un año de vida. Pececito Colorín Colorado, así se llamaba, se suicidó de madrugada saltando de su pecera al suelo de la cocina. Su pecera era una ensaladera ya que se había hecho tan grande que no entraba en la que llegó.
Arribó a nuestras vidas las navidades pasadas. Era el típico pez naranja que a mi hermano pequeño le tocó en el PIN.
Definitivamente logró su propósito, dado que no era la primera vez que intenyaba quitarse la vida. En esta ocasión, a la cuarta ha sido la vencida.
En dos de las ocasiones he sido yo la que le ha recogido del suelo y vuelto a poner en el agua y en las últimas ocasiones, incluyendo la fatídica, ha sido mi padre.
La noticia ha corrido rápidamente entre mis amigos y amigos de mis amigos y todos se han unido en mi duelo por mi querido pez, con risas y chistes de todo tipo.
"Colorín", descansa en paz, pues la vida es tan dura que a veces merece la pena morir.
Débora Vallejo

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