Ante todo que sepais que falta Natalia en la foto, es que es la primera foto que he encontrado. Lo siento.
Foto: David, Alba, Miriam, Débora, Iciar y Natalia sacando la foto.
Sin darme cuenta, ya estamos a ultimos de diciembre, y es que se me ha pasado el tiempo volando. Y es cuando piensas: ¡Si ya están aquí los exámenes y no he hecho nada!
La verdad es que cada vez se me pasa el tiempo más rápido, y ya me lo decía mi madre: "De los 20 he llegado a los 50 sin darme cuenta". Y creo que ha mi me va a pasar lo mismo. Ya llevo casi dos años con un novio estable, estoy en segundo de carrera (algo que sonaba muy lejos hace poco), todo ha cambiado (mi forma de pensar, la relación con los amigos,...) y hay personas nuevas en mi vida.
Aunque muchas veces les vacile, les conteste de forma irónica un poco ofendible, les suelte "puyas" cada vez que tenga la ocasión,... mis cinco compañeros de clase son una de las pocas cosas de las que tengo el honor de tener. Y además, creo que me hacen mucha falta aunque no se lo demuestre.
Esas cinco personas son: Débora, Iciar, Miriam, Natalia y David.
Nos unimos en un principio por necesidad y por cercanía geográfica, pero ahora esa simple relación ha cambiado. Puede que no nos contemos nuestros secretos o nuestros temas más íntimos (bueno, yo lo último sí, que siempre nos reímos), pero si alguien de los seis falta a clase, se le echa mucho de menos.
Natalia es la más introvertida y seria de los seis, pero es una buena compañera y siempre está dispuesta. Al principio cuesta un poco conocerla, pero luego te das cuenta de que es una buena persona.
La verdad es que cada vez se me pasa el tiempo más rápido, y ya me lo decía mi madre: "De los 20 he llegado a los 50 sin darme cuenta". Y creo que ha mi me va a pasar lo mismo. Ya llevo casi dos años con un novio estable, estoy en segundo de carrera (algo que sonaba muy lejos hace poco), todo ha cambiado (mi forma de pensar, la relación con los amigos,...) y hay personas nuevas en mi vida.
Aunque muchas veces les vacile, les conteste de forma irónica un poco ofendible, les suelte "puyas" cada vez que tenga la ocasión,... mis cinco compañeros de clase son una de las pocas cosas de las que tengo el honor de tener. Y además, creo que me hacen mucha falta aunque no se lo demuestre.
Esas cinco personas son: Débora, Iciar, Miriam, Natalia y David.
Nos unimos en un principio por necesidad y por cercanía geográfica, pero ahora esa simple relación ha cambiado. Puede que no nos contemos nuestros secretos o nuestros temas más íntimos (bueno, yo lo último sí, que siempre nos reímos), pero si alguien de los seis falta a clase, se le echa mucho de menos.
Natalia es la más introvertida y seria de los seis, pero es una buena compañera y siempre está dispuesta. Al principio cuesta un poco conocerla, pero luego te das cuenta de que es una buena persona.
Iciar es la más expontánea, y siempre dice lo primero que se le pasa por la cabeza. Además, muchas veces no se entera de las cosas porque está en su mundo, pero siempre lo arregla con unas risas.
Miriam es la más locaza, porque en el fondo tiene esa chispa de niña que te hace reír como tonta. Pero a su vez, aunque parezca que actúa al tuntún, siempre tiene esa reflexión continua en la cabeza sobre muchas cosas.
Débora, es la más extrovertida de todos, y es la primera que se apunta a un bombardeo. Es buena estudiante, muy amiga de sus amigos, un poco otaku aún y sobre todo, ese toque de color que siempre hace falta. Ante todo, es mi compañera de clase, y tengo mucha suerte de tenerla a mi lado.
David, aunque parezca que está excluido de este grupo de cotillas, es como UNA más del grupo. Es un chico sincero, impulsivo, pero a su vez, piensa como una tía. Es romántico y cariñoso, pero no ha aprendido aún a actuar por sí solo. Es el toque masculino que nos hace falta. Con él hablo de muchos temas que con las demás no hablo. En definitiva, es David.
Es imposible describir a las personas en cuatro frases, pero aún así, creo que eso no es lo más importante. Lo fundamental es que están ahí y son una parte más de mi vida. Son ellos, y espero tenerles por mucho más tiempo (aunque tiren cafés por clase, no hagan más que atracar el chocolate, te pongan nerviosa en épocas de exámenes, te miren las puntas abiertas del pelo a todas horas o haga bastantes piras).
Se les necesita y punto pelota.
Alba Márquez





