Para una lectura más amena

¿¿¿¿Que es esto????

Somos Alba Marquez, Debora Vallejo y David Florencio y este es nuestro blog. En el, pretendemos dar una visión del modo en el que vemos las cosas, cuando uno se acerca a los 20 años. Como lo haremos?? Pues muy sencillo. Daremos nuestros puntos de vista acerca de las cosas cotidianas, nuestras vivencias, puntos de vista, cosas que nos chocan o experiencias que nos hacen ver el mundo tal y como es. Esperemos que os guste y gracias por vuestra visita.

19 de diciembre de 2007

Un año se va... y otro viene...

Ante todo que sepais que falta Natalia en la foto, es que es la primera foto que he encontrado. Lo siento.
Foto: David, Alba, Miriam, Débora, Iciar y Natalia sacando la foto.

Sin darme cuenta, ya estamos a ultimos de diciembre, y es que se me ha pasado el tiempo volando. Y es cuando piensas: ¡Si ya están aquí los exámenes y no he hecho nada!

La verdad es que cada vez se me pasa el tiempo más rápido, y ya me lo decía mi madre: "De los 20 he llegado a los 50 sin darme cuenta". Y creo que ha mi me va a pasar lo mismo. Ya llevo casi dos años con un novio estable, estoy en segundo de carrera (algo que sonaba muy lejos hace poco), todo ha cambiado (mi forma de pensar, la relación con los amigos,...) y hay personas nuevas en mi vida.

Aunque muchas veces les vacile, les conteste de forma irónica un poco ofendible, les suelte "puyas" cada vez que tenga la ocasión,... mis cinco compañeros de clase son una de las pocas cosas de las que tengo el honor de tener. Y además, creo que me hacen mucha falta aunque no se lo demuestre.

Esas cinco personas son: Débora, Iciar, Miriam, Natalia y David.

Nos unimos en un principio por necesidad y por cercanía geográfica, pero ahora esa simple relación ha cambiado. Puede que no nos contemos nuestros secretos o nuestros temas más íntimos (bueno, yo lo último sí, que siempre nos reímos), pero si alguien de los seis falta a clase, se le echa mucho de menos.

Natalia es la más introvertida y seria de los seis, pero es una buena compañera y siempre está dispuesta. Al principio cuesta un poco conocerla, pero luego te das cuenta de que es una buena persona.


Iciar es la más expontánea, y siempre dice lo primero que se le pasa por la cabeza. Además, muchas veces no se entera de las cosas porque está en su mundo, pero siempre lo arregla con unas risas.


Miriam es la más locaza, porque en el fondo tiene esa chispa de niña que te hace reír como tonta. Pero a su vez, aunque parezca que actúa al tuntún, siempre tiene esa reflexión continua en la cabeza sobre muchas cosas.


Débora, es la más extrovertida de todos, y es la primera que se apunta a un bombardeo. Es buena estudiante, muy amiga de sus amigos, un poco otaku aún y sobre todo, ese toque de color que siempre hace falta. Ante todo, es mi compañera de clase, y tengo mucha suerte de tenerla a mi lado.


David, aunque parezca que está excluido de este grupo de cotillas, es como UNA más del grupo. Es un chico sincero, impulsivo, pero a su vez, piensa como una tía. Es romántico y cariñoso, pero no ha aprendido aún a actuar por sí solo. Es el toque masculino que nos hace falta. Con él hablo de muchos temas que con las demás no hablo. En definitiva, es David.

Es imposible describir a las personas en cuatro frases, pero aún así, creo que eso no es lo más importante. Lo fundamental es que están ahí y son una parte más de mi vida. Son ellos, y espero tenerles por mucho más tiempo (aunque tiren cafés por clase, no hagan más que atracar el chocolate, te pongan nerviosa en épocas de exámenes, te miren las puntas abiertas del pelo a todas horas o haga bastantes piras).

Se les necesita y punto pelota.

Alba Márquez

18 de diciembre de 2007

Descubriendo nuevos sabores


El pasado sábado pude disfrutar de una comida deliciosa del caribe con una parte de la familia de mi pareja. Pude degustar algo que jamás había podido probar antes, algo que a priori no pensé que me haría demasiada gracia pero resulto ser muy sabroso.

Bueno os contare algo para situaros. El viernes me había propuesto el padre de mi pareja que fuese a comer a su casa, además de el con su futura mujer y mi pareja. Yo acepte la invitación y me presente el sábado alrededor de la una del mediodía. Tras saludarlos a todos vi que estaban troceando un plátano antes de añadirlo a una cazuela. Yo me imagine que el plato endulzaría la comida y que no me iba a gustar, pero por compromiso me la tendría que comer.

Mientras pensaba este tipo de cosas añadieron a la olla chorizo, salchichón, patata y una especie de tubérculo que no conocía. Intrigado por lo que pudiera ser pregunte y me contestaron que era “yuca”. Aún más interesado por lo que pudieran estar cocinando me acerque para verlo más de cerca. Parecía ser un cocido de cordero guisado y diversos condimentos. Al ver mi curiosidad mi pareja me informo que ese plato se llamaba “zancocho”.

Tras la contestación ayude a poner la mesa mientras me imaginaba que tipo de sabor podría tener. Dejamos la mesa puesta y nos sentamos a esperar la comida. Esta no tardo mucho en llegar y me sirvieron. El olor era realmente embriagador, parecía ser una sopa castellana (sopa con diversos condimentos a modo de tropiezos), servida junto a un plato de arroz frito. Lo cierto es que no sabía para qué podía ser ese arroz, pero tome ejemplo de los demás y lo mezcle con el “zancocho”. Lo probé y me encanto. No pude dejar de comer hasta que lo hube acabado (además de repetir un par de veces jeje). Era un sabor nuevo y indiscutiblemente rico.

Me ha ensortijado ese sabor y lo cierto es que me muero por volver a probarlo. Os recomiendo que lo probéis si tenéis la ocasión aunque tal vez sea difícil de encontrar. Por ello me comprometo a poner la receta si la consigo.

P.D: se nota que llega la navidad, ahora todos pensamos en las comidas que nos esperan.

David Florencio

17 de diciembre de 2007

The End


"Que corto es el amor y que largo el olvido"

Pablo Neruda


Esta relación de confesiones y guiños toca a su fin, muy a mi pesar. La vida ya no será lo mismo sin que cada lunes tenga que revanarme la sesera intentando decidir o inventar sobre que escribir. Sin que cada semana tenga que estar dispuesta a pasar un largo rato frente al ordenador leyendo y releyendo lo que escribo, mientras al mismo tiempo mi cabeza da vueltas y se pierde entre mil pensamientos que se agolpan en mis sienes y que intentan luchar por salir y colarse en alguana de las frases de este extraño diario.

Todo tiene un principio y un fin. En esta ocasión éste último está llegando a pasos agigantados mientras voy escribiendo estas líneas. En fin, así es la vida, con mucho dolor y lágrimas toca despedirse de este mutuo amor que nos tenemos, de esta complicidad de la que nadie sabe excepto nosotros y de aquello que en silencio guardo.

Bueno ahora fuera de bromas y de figuras literarias, esta es mi última aportación al blog y como tal no he elegido un tema en particular, ya que siendo el último no me apetecía censurarlo imponiéndole barreras. Esta semana de lo que escribo es de muchos pensamientos, como cuando algo llega a su fin que te dejas mil cosas en el tintero y recapacitas sobre lo que has dicho o hecho.

Esta aportación es para decir simplemente que me ha encantado este ejercicio, aunque lo empecé con algo de desgana debo confesar, y me ha encantado compartirlo con mis compañeros.

En fin, desearos a todos Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo.

Por cierto, a ver quien es la primera persona que besais en los labios el año que viene porque como dice una tradición muy americana: esa será con la que pasarás el resto del año.

Muchos besos y hasta la próxima.

Débora Vallejo

10 de diciembre de 2007

La afinidad aparece en los momentos más insospechados

Es curioso como dos extremos tan distantes se pueden unir en un momento dado.Reconozco que es una frase complicada, pero no creo que lo pueda expresar mejor, aunque la entenderas tras la lectura.

Ayer me pase en Cruces toda la mañana acompañando a mi “suegra”( jeje) a someterse a una operación. Bueno no estuve yo solo, también estaba su hija (mi pareja), sus padres y uno de sus hermanos. Lo cierto es que la operación no es un gran misterio por así decirlo, pero los nervios estaban a flor de piel. Cuando llegamos al hospital eran las 8 de la mañana y como no, toco esperar. No fueron ni una ni dos ni tres horas, sino cinco, lo que se tradujo en una larga y fatigosa espera.

Cuando la subieron al quirófano nos despedimos con un amargo sabor de boca y tras preguntar cuanto duraría la operación, fuimos a tomar un café. Pasado el tiempo indicado, subimos con la esperanza de que estaría ya en la habitación, pero no fue así. Lo cierto es que ni siquiera había entrado al quirófano, ya que había mantenido una conversación con los cirujanos que la trastoco tanto que, no pudo llegar seguir con la operación. Esto contagió el pasillo de unos ásperos y silenciosos momentos en los que el llanto de su madre y de su hija se sucedían, mientras el resto escuchábamos su explicación. Mi “suegra” nos relato brevemente la conversación que había tenido mientras se veía el miedo reflejado en sus ojos. Es para alardear el comportamiento despreocupado que demostró para no afligir más si cabe a su madre, ya de por si una persona de salud frágil.

Tras esto nos encaminamos a la parada de autobús para volver a casa y descansar. Allí mientras la espera al autobús se hacia eterna, se sucedieron un cúmulo de emociones y llantos, que no pasaron desapercibidos a quienes también esperaban. Desde mi posición pude ver como una pareja gitana de mediana edad junto a su bebe, no nos quitaba ojo de encima, mientras en sus ojos se acumulaban lagrimas. Nuestro dolor se reflejo en ellos y surgió una cierta afinidad. La mujer gitana se acerco a mi pareja y su abuela y comenzó una conversación tratando de consolarlas. Ella nos contó como su hermana también estaba ingresada y que no se preocuparan demasiado ya que todo tiene solución. Tras una pequeña conversación se despidieron y gracias a ellos todos nos sentimos algo mejor.

En estas situaciones donde la tristeza nos embarga, los sentimientos vuelan y alcanzan los corazones más inesperados. En estos momentos se pierden los prejuicios y los meros significados de la apariencia dejan de existir. Los malos momentos nos unen a todos, haciendo palpable la igualdad entre todos los seres humanos.

David Florencio

MON AMOUR, mon ami...


"No existe nada más interesante

que la conversación de dos amantes que permanecen callados"

Achile Tournier (1847-1906) Escritor francés


¿Qué es el amor para nosotros? para tí, para mí, para todos... Es un sentimiento tan difícil de describir...

Entre otras cosas, es el dolor de vivir lejos del ser amado, una mirada, una sonrisa, una forma de vivir, una forma de sufrir, felicidad, comprensión, respeto, cariño, apoyo,...

No podría terminar la lista.

Pero, ¿qué es exactamente? No sabría como explicarlo.

Es la pérdida de la noción del tiempo. Cuando estás con esa persona todo lo demás no existe y estás continuamente en un colchón de felicidad.
Es algo más que compañía, es algo más que pasión, es algo más que lealtad,... es lo que no se puede explicar.
Es eso que no se ve, pero se siente muy adentro. Es la necesidad de ser uno parte del otro.
Son tantas cosas...
El sentir todo ese cúmulo de cosas que se resume en una sola palabra, que es el "amor", es un previlegio.
Por ello, aunque lo busques o no lo busques, encuentralo.
Alba Márquez

Cien Años de Soledad


"A veces, la mejor manera de encontrarse a uno mismo, es perderse en la vida de otro"


SOLEDAD, trágica y dura palabra que a muchos les cuesta pronunciar; situación que muchos otros temen y manera de vivir un tanto engañosa. Esta es la definición de la dolorosa soledad.

Palabra, situación y manera de vivir que yo ironizo cuando aludo a que no tengo pareja, que frivolizo para expresar que mi estado, aún siendo solitario, no es de verdadera soledad.

Va a terminar el 2007, el año que yo creía que iba a ser el mejor, en el que todo iba a salir bien, pues entre sus números está el siete, mi número de la suerte. Se suponía que este año nadie desaparecería de mi vida para siempre, que encontraría pareja, que mi carrera sería una maravilla y que mis amigos estarían a mi lado. De toda esta lista sólo se ha cumplido lo último.

Ya ves, esos propósitos que todo el mundo piensa o idea cuando se va termina un año y empieza otro no se han cumplido. Esos deseos que pides cuando está sonando la última campanada, al mismo tiempo que te ahogas con la última uva que te as metido en la boca, no se han cumplido.

Ha sido otro año de soledades, aunque todavía no ha terminado. Quién sabe, igual en estos últimos días de diciembre mis propósitos se hacen realidad, incluso aquellos que sé que nunca se cuamplirán.

Débora Vallejo

4 de diciembre de 2007

Cuatro Mujeres y un Destino

"Los carácteres más fuertes están plagados de muchas debilidades"
Esta semana he escogido el título de una película que narra la vida de CUATRO MUJERES, porque también yo voy a hablar de cuatro mujeres.
Cuatro chicas que conocí hace un año, bueno más de un año, cuando comencé el primer curso de carrera.
Son cuatro de mis compañeras de clase y cuatro vecinas de mi localidad.
Ellas son Alba, Iciar, Natalia y Miriam.
Alba fue la primera persona que conocí al llegar a la universidad. La conocí el primer día de clase preguntándole al bedel a qué clase teníamos que ir. Yo que soy muy extrovertida le dije que fuéramos juntas y desde entonces no me he separado de ella. De esta manera he acabado conociéndola un poco. Aunque, mi primera impresión fue que era muy cerrada y que iba a su rollo, ha resultado ser todo lo contrario. Es abierta, divertida, graciosa, gran coñpañera, no española y aunque muchas veces tenga que recordárselo, buena estudiante.
Iciar, tanto a ella como a Natalia y Miriam, la conocí unos días después de empezar la carrera. Todo ocurrió porque había que organizar los grupos para la clase de Tecnología, y quién mejor que yo para hacerlo. Como Alba y yo estabamos solas les dije si no les importaba que nos pusieramos en el mismo grupo. Como dijeron que no les importaba así lo hicimos.
Iciar es una obsesiva de la moda, más que de la moda de su pelo. Nunca está contenta con él aunque le repitamos una y otra vez que lo tiene perfecto. Aún así la queremos je, je, je. Es una gran estudiante, compañera cariñosa y mi cocinera favorita, aunque te rajes el dedo cortando mortadela, je, je, je.
Natalia es introvertida por naturaleza, en el sentido de contar sus cosas personales, aunque con el tiempo la hemos hecho cambiar y habla mucho más que al principio. Le encanta leer y aunque no lo práctique demasiado a menudo, como yo, le gusta escribir. Es una gran chica, le sale muy bien eso de vacilarme de vez en cuando por mi pez y aunque se empeñe en decir que es fría estoy segura de que se le va a acabar ablandando el corazón. ¡Qué lo pases bien en Galicia!
Miriam y yo a parte de compartir signo del zodiáco, las dos somos tauro, compartimos una característica muy especial: estamos locas. Es una chica muy alegre, pocas veces la veras de mal humor o con el gesto fruncido, excepto cuando discute con su novio je, je, je. Le encanta ir de compras, es su vicio confesado, y odia su actual trabajo, el cual deja en pocos días. Aunque este loca es muy divertida y se aputa a todo.
Espero que os haya gustado chicas. Mil besos.
Débora Vallejo.