
El pasado sábado pude disfrutar de una comida deliciosa del caribe con una parte de la familia de mi pareja. Pude degustar algo que jamás había podido probar antes, algo que a priori no pensé que me haría demasiada gracia pero resulto ser muy sabroso.
Bueno os contare algo para situaros. El viernes me había propuesto el padre de mi pareja que fuese a comer a su casa, además de el con su futura mujer y mi pareja. Yo acepte la invitación y me presente el sábado alrededor de la una del mediodía. Tras saludarlos a todos vi que estaban troceando un plátano antes de añadirlo a una cazuela. Yo me imagine que el plato endulzaría la comida y que no me iba a gustar, pero por compromiso me la tendría que comer.
Mientras pensaba este tipo de cosas añadieron a la olla chorizo, salchichón, patata y una especie de tubérculo que no conocía. Intrigado por lo que pudiera ser pregunte y me contestaron que era “yuca”. Aún más interesado por lo que pudieran estar cocinando me acerque para verlo más de cerca. Parecía ser un cocido de cordero guisado y diversos condimentos. Al ver mi curiosidad mi pareja me informo que ese plato se llamaba “zancocho”.
Tras la contestación ayude a poner la mesa mientras me imaginaba que tipo de sabor podría tener. Dejamos la mesa puesta y nos sentamos a esperar la comida. Esta no tardo mucho en llegar y me sirvieron. El olor era realmente embriagador, parecía ser una sopa castellana (sopa con diversos condimentos a modo de tropiezos), servida junto a un plato de arroz frito. Lo cierto es que no sabía para qué podía ser ese arroz, pero tome ejemplo de los demás y lo mezcle con el “zancocho”. Lo probé y me encanto. No pude dejar de comer hasta que lo hube acabado (además de repetir un par de veces jeje). Era un sabor nuevo y indiscutiblemente rico.
Me ha ensortijado ese sabor y lo cierto es que me muero por volver a probarlo. Os recomiendo que lo probéis si tenéis la ocasión aunque tal vez sea difícil de encontrar. Por ello me comprometo a poner la receta si la consigo.
P.D: se nota que llega la navidad, ahora todos pensamos en las comidas que nos esperan.
David Florencio
Bueno os contare algo para situaros. El viernes me había propuesto el padre de mi pareja que fuese a comer a su casa, además de el con su futura mujer y mi pareja. Yo acepte la invitación y me presente el sábado alrededor de la una del mediodía. Tras saludarlos a todos vi que estaban troceando un plátano antes de añadirlo a una cazuela. Yo me imagine que el plato endulzaría la comida y que no me iba a gustar, pero por compromiso me la tendría que comer.
Mientras pensaba este tipo de cosas añadieron a la olla chorizo, salchichón, patata y una especie de tubérculo que no conocía. Intrigado por lo que pudiera ser pregunte y me contestaron que era “yuca”. Aún más interesado por lo que pudieran estar cocinando me acerque para verlo más de cerca. Parecía ser un cocido de cordero guisado y diversos condimentos. Al ver mi curiosidad mi pareja me informo que ese plato se llamaba “zancocho”.
Tras la contestación ayude a poner la mesa mientras me imaginaba que tipo de sabor podría tener. Dejamos la mesa puesta y nos sentamos a esperar la comida. Esta no tardo mucho en llegar y me sirvieron. El olor era realmente embriagador, parecía ser una sopa castellana (sopa con diversos condimentos a modo de tropiezos), servida junto a un plato de arroz frito. Lo cierto es que no sabía para qué podía ser ese arroz, pero tome ejemplo de los demás y lo mezcle con el “zancocho”. Lo probé y me encanto. No pude dejar de comer hasta que lo hube acabado (además de repetir un par de veces jeje). Era un sabor nuevo y indiscutiblemente rico.
Me ha ensortijado ese sabor y lo cierto es que me muero por volver a probarlo. Os recomiendo que lo probéis si tenéis la ocasión aunque tal vez sea difícil de encontrar. Por ello me comprometo a poner la receta si la consigo.
P.D: se nota que llega la navidad, ahora todos pensamos en las comidas que nos esperan.
David Florencio

No hay comentarios:
Publicar un comentario