
Todas las personas en la vida tratan de buscar su sitio, encajar en algún lado, y esa tarea empieza desde que somos muy pequeños.
Y yo a veces no sé aún si he encotrado mi trocito.
Este puente me he ido al pueblo, como casi todos los fines de semana. Y en verdad, aunque me lo he pasado bastante bien, me he dado cuenta de que me he empezado a cansar. La monotonía de hacer siempre lo mismo, tanto en el pueblo como aquí, hace que me asquee de todo: de la misma gente, de los mismos lugares, de los mismos hábitos,...
Tal vez sea porque estoy en cambio de algo y ando un poco perdida, pero por pensar eso no me siento más aliviada. Algún que otro amigo se siente en esta situación, perdido, y ahí andamos dandole vueltas al asunto.
Yo creo que hemos sufrido mucho cambio de golpe, y es normal que estemos así. Empezamos la universidad el año pasado, que supone cambiar de ámbito, y como consecuencia, ver menos a los colegas. Por otra parte, los amigos y amigas se han echado novi@, u otros han empezado a trabajar, o se han ido juntando con gente distinta,...
En casa y con la familia hay más responsabilidades, te vas dando cuenta de muchas cosas que antes ni siquiera apreciabas,...
Salir de fiesta los fines de semana tampoco es lo que era. Eso de salir a emborracharte ya no tiene tanta gracia, ni siquiera ver como la gente desfasa en cada esquina.
Bueno, será que nos estamos haciendo mayores; mis muelas del juicio deben ser una consecuencia de ello.
Alba Márquez
Y yo a veces no sé aún si he encotrado mi trocito.
Este puente me he ido al pueblo, como casi todos los fines de semana. Y en verdad, aunque me lo he pasado bastante bien, me he dado cuenta de que me he empezado a cansar. La monotonía de hacer siempre lo mismo, tanto en el pueblo como aquí, hace que me asquee de todo: de la misma gente, de los mismos lugares, de los mismos hábitos,...
Tal vez sea porque estoy en cambio de algo y ando un poco perdida, pero por pensar eso no me siento más aliviada. Algún que otro amigo se siente en esta situación, perdido, y ahí andamos dandole vueltas al asunto.
Yo creo que hemos sufrido mucho cambio de golpe, y es normal que estemos así. Empezamos la universidad el año pasado, que supone cambiar de ámbito, y como consecuencia, ver menos a los colegas. Por otra parte, los amigos y amigas se han echado novi@, u otros han empezado a trabajar, o se han ido juntando con gente distinta,...
En casa y con la familia hay más responsabilidades, te vas dando cuenta de muchas cosas que antes ni siquiera apreciabas,...
Salir de fiesta los fines de semana tampoco es lo que era. Eso de salir a emborracharte ya no tiene tanta gracia, ni siquiera ver como la gente desfasa en cada esquina.
Bueno, será que nos estamos haciendo mayores; mis muelas del juicio deben ser una consecuencia de ello.
Alba Márquez

No hay comentarios:
Publicar un comentario