
Esta vez he tardado bastante en escribir mi entrada, tal vez sea porque estoy enfermo o debido a las miles de cosas que tengo en la cabeza. La verdad no lo se, pero de lo que estoy seguro es que no ha sido por pereza.
Ayer mismo mientras esperaba el bus de vuelta a casa, miles de pensamientos bombardeaban mi cabeza. No se explicar la sensación, no estaba pensando en ninguna cosa en concreto pero a la vez estaba absorto en muchos pensamientos. Me sentía como si fuese un extranjero, hoy lo que pasaba a mí alrededor, como la gente hablaba pero no llegaba a comprender lo que decían. Me sentía ajeno a lo que ocurría, como un extraño.
No entiendo porque me ocurre esto. Cuando estoy a solas y no tengo nada que hacer no paro de pensar en cientos de posibilidades, preguntas sin respuesta, planes de futuro, etc. en esos momentos mi imaginación no tiene límite. Intento mirar el mundo de otra perspectiva, desde ángulos diferentes, incluso intento verlo a través de los ojos de los demás.
Para algunos seré un bicho raro, otros dirán que me como demasiado el tarro. La verdad, no lo se ni me importa que pensaran de mi. Creo que soy un soñador, un creador de ideas, un buscador de respuestas, alguien que no se conforma con lo que ve y necesita más. No creo en las metas, ni en que se pueda tocar techo, creo que siempre se puede subir más.
Soy consciente de que muchos no entenderán lo que escribo, que no podrán captar la esencia de esta reflexión. No escribo para que me comprendan, eso me de igual. Escribo esto porque es así como hoy me siento, incomprendido.
David Florencio
Ayer mismo mientras esperaba el bus de vuelta a casa, miles de pensamientos bombardeaban mi cabeza. No se explicar la sensación, no estaba pensando en ninguna cosa en concreto pero a la vez estaba absorto en muchos pensamientos. Me sentía como si fuese un extranjero, hoy lo que pasaba a mí alrededor, como la gente hablaba pero no llegaba a comprender lo que decían. Me sentía ajeno a lo que ocurría, como un extraño.
No entiendo porque me ocurre esto. Cuando estoy a solas y no tengo nada que hacer no paro de pensar en cientos de posibilidades, preguntas sin respuesta, planes de futuro, etc. en esos momentos mi imaginación no tiene límite. Intento mirar el mundo de otra perspectiva, desde ángulos diferentes, incluso intento verlo a través de los ojos de los demás.
Para algunos seré un bicho raro, otros dirán que me como demasiado el tarro. La verdad, no lo se ni me importa que pensaran de mi. Creo que soy un soñador, un creador de ideas, un buscador de respuestas, alguien que no se conforma con lo que ve y necesita más. No creo en las metas, ni en que se pueda tocar techo, creo que siempre se puede subir más.
Soy consciente de que muchos no entenderán lo que escribo, que no podrán captar la esencia de esta reflexión. No escribo para que me comprendan, eso me de igual. Escribo esto porque es así como hoy me siento, incomprendido.
David Florencio

No hay comentarios:
Publicar un comentario