
El coche se ha convertido para la gente de nuestra sociedad en un capricho necesario. Es una pasada el ver como cada día más (Y me siento incluida) dependemos más de este vehículo propio (bueno el mío es de mi padres).
Yo llevo casi cinco meses de carné y voy muy segura de mí misma en mi coche, no es como al principio, que dudaba en todo e iba más cautelosa. Pero no he llegado al nivel de, por ejemplo, tirar de freno de mano en las rotondas o hacer piques en las autopista y autovias. Pero esto último si lo he vivido en lso coches de los demás.
Sin ir más lejos, hoy, he quedado con mi novio y unos amigos; eramos: mi novio, un amigo de mi novio, una amiga mía, el novio de mi amiga y yo.
El amigo de mi novio, tiene un pasat y le gusta mucho hacer el gamba en la carretera y picar a los demás.
El novio de mi amiga, se acaba de comprar un Seat Ibiza FR, que tiene un mes.
Y claro, hemos ido a Muskiz a tomar algo y al volver a Barakaldo, ibamos: En el pasat Mi novio, el amigo de mi novio y yo. Y en el Ibiza mi amiga y su novio. Pues en la autopista, se han picado, y en el coche donde iba yo, hemos ido a fuego adelantando por la derecha y todo. Y el otro chico al final, se ha quedado atrás.
Bueno, lo más peligroso de este asunto, es que el conductor de mi coche no tenía al 100 por 100 todas sus facultades, ya que habían estado fumando unos porros.
Total, que es un peligro el conducir así, y aunque está guapo y te sube la adrenalina, puede matar. Asi que, ni sé hacer esas cosas, ni quiero aprender a hacerlas.
Alba Márquez

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